El sábado fui a buscar algo por lo que tenía que pagar $148.06. Le pasé un billete de 200. La joven me pasó $45, me quedé mirándola y me dijo – le faltan 5 pesos, me espera a que vaya a cambiarlo?
Pero será posible!..
En primer lugar me faltaban $6.94, no $5, pero parece que se asume convencionalmente que esos casi 2 pesos se redondean y no se devuelven.
Me quedé pensando en la frecuencia con que se repite este tipo de situaciones hoy en día. Muchas veces ni siquiera tienen la decencia de informarte que no te van a devolver una fracción de tu dinero y ni mencionar el hecho de que nunca ‘no hay menudo’ a favor del cliente.
En promedio, una persona hace 4 transacciones en efectivo por día. Asumiendo que en dos de ellas se pierde un peso, eso sería $60 al mes o $720 al año. No parece tanto? Quizás no, pero en este caso eso representa un 1.4% del valor total, lo cual es bastante cuando lo comparas con el 0.13% mensual que paga la banca nacional sobre mis ahorros. Y poco o mucho, no tengo porque regalar mi dinero si no quiero.
Me gusta pagar en efectivo porque siento que controlo mejor mis gastos, pero voy a tener que usar mas la tarjeta porque así al menos pueden cobrarme solo lo que dice la factura.
La joven se detuvo un momento, segura de que le diría que lo dejara así.
- Claro que espero! –le dije- Quiero mi devuelta.
Bien dicho, bien hecho. Recuerdo que a veces iba a comprar algo y me devolvian con mentas (por ejemplo, 10 pesos y dos mentas). Lo me que daba deseos era de guardar las mentas, regresar al establecimiento, buscar algunos objetos y pagarle con las mentas. A donde vamos a llegar.
Asi es que la gente se hace rica , a costilla de los demas.